El nuevo Citroën C5 es todo un “rutero
inteligente”, que ofrece a la vez estilo, espacio interior y prestaciones. Se
distingue por tener un estilo elegante y una firme personalidad, destaca por sus
innovaciones y tecnología, todas ellas para un bienestar y una seguridad de
primer nivel.
Este vehículo adopta, como primicia en la gama
Citroën, nuevos sistemas de ayuda a la conducción modernos y eficaces como los
faros bixenon autodireccionables, la ayuda al estacionamiento delantero, un
limitador voluntario de velocidad e incluso un sistema inédito de alerta de
cambio involuntario de carril.
El Citroën C5 se beneficia, por otra parte, de
un confort interior digno de un verdadero vehículo alto de gama, con un generoso
habitáculo que incita a viajar y a disfrutar sin límites del placer de conducir
y también, para los pasajeros, del de dejarse conducir.
La seguridad es más que una prioridad
para la marca, que ha decidido ofrecer en el Citroën C5 un alto nivel
de equipamientos destinados tanto a la mejora del vehículo como a la protección
de los pasajeros.
Para proporcionar al Citroën C5 un
comportamiento en carretera irreprochable y ofrecer a sus ocupantes una
seguridad absoluta en todas las circunstancias, este nuevo vehículo está dotado,
de serie en todas las versiones, con una nueva generación de ESP cuya potencia
de cálculo ha sido aumentada.
El ABS y el repartidor electrónico de la
frenada (REF), también de serie en toda la gama, se ven completados por
la asistencia a la frenada de urgencia (AFU) para reducir aún más la distancia
de parada.
En caso de pérdida de adherencia, el ESP corrige
automáticamente la trayectoria limitando el patinado de las ruedas, gracias a un
sistema antipatinado ASR. La función ESP (Control Dinámico de
Estabilidad) detecta, gracias a un captador del ángulo de volante, toda
tendencia al sobreviraje o al subviraje. El calculador más potente ordena las
correcciones en función del estado del sobreviraje o subviraje, dosificando la
frenada sobre una o varias ruedas, individualmente. La trayectoria se corrige
así de forma más precisa y eficaz.
Este nuevo ESP incluye también un nuevo control
de frenado parcial en curva y una función “secado de pastillas de freno” para
optimizar la reactividad de los frenos en tiempo lluvioso. Su activación está
vinculada a la función limpiaparabrisas: su funcionamiento no tiene ninguna
incidencia sobre el desgaste de las pastillas de freno.
El Citroën C5 está equipado, de serie,
con 7 airbags: dos airbags frontales (conductor y pasajero), dos
airbags de tórax delanteros, dos airbags de techo delante/detrás y uno nuevo
para mayor protección de las rodillas. Los frontales son adaptativos: la presión
de hinchado y el volumen dependen de la intensidad del choque.
El nuevo airbag de columna de la
dirección, airbag muy poco extendido actualmente, incluso en el
segmento superior, asegura, en caso de choque, la protección de las rodillas y
las tibias, reduciendo su impacto contra la columna de la dirección.
Delante, el Citroën C5 está equipado con
cinturones con pretensor pirotécnico y limitador de esfuerzo, con dos
pretensores pirotécnicos para el cinturón del pasajero que permiten mantener el
cuerpo más unido al asiento, lo que posibilita absorber mejor una deceleración
brutal. Detrás, los cinturones laterales están equipados con limitador de
esfuerzo. Todos los cinturones están equipados de un sensor de no utilización de
los cinturones y con un sistema de detección de presencia en el del copiloto
Más allá de las destacables prestaciones del
Citroën C5 en términos de estilo y de equipamiento innovadores, que refuerzan la
seguridad y la facilidad de conducción, el Citroën C5 ofrece un confort interior
difícilmente superable.
Este confort se caracteriza también por un
interior espacioso y un volumen del maletero considerable, sobre todo en su
versión break, que le proporciona una importante ventaja sobre sus rivales.
En general, el Citroën C5 alcanza un confort de
suspensión inigualado, sobre todo en materia de filtrado de toque sobre el
asfalto, de trepidaciones y de percusiones.
Los esfuerzos de desarrollo han ido sobre el
tren delantero. De tipo pseudo McPherson hidráulico, este se compone de una cuna
fijada en cuatro puntos a la estructura mediante uniones elásticas. Por lo que
respecta al eje trasero, está formado por una traviesa, brazos tirados, una
barra antibalanceo y cuatro cuñas progresivas cuya suavidad permite un excelente
filtrado de las imperfecciones de la carretera.
Como todos los vehículos alto de gama de la
marca, el Citroën C5 incorpora la suspensión hidráulica, Hidractiva III. Dotada
de cilindros idénticos de 40 mm de diámetro en la berlina y en la versión break,
esta suspensión permite una autoadaptación de la altura del vehículo en función
de la velocidad, del estilo de conducción y del estado de la carretera. Fiable,
esta suspensión no necesita ningún mantenimiento antes de 5 años o 200.000 km.
La suspensión “Hidractiva plus” evolucionada,
disponible con las motorizaciones HDi 136 FAP y 3.0i V6, adopta una nueva lógica
de cambio de estado, privilegiando con frecuencia la posición suave frente al
estado firme y todo ello siempre para favorecer un mejor confort. El paso de un
estado al otro depende de cinco parámetros diferentes que son la consigna de
aceleración o el par motor, frenado, ángulo del volante, velocidad del volante y
por último los movimientos de la carrocería.
En el terreno de su arquitectura, el Citroën C5
confirma la evolución del estilo Citroën hacia una orientación más escultural, a
la vez dinámica y elegante, a imagen de los últimos modelos presentados por la
marca. El diseño exterior dota al C5 de una personalidad distintiva, con una
cara delantera atractiva, un perfil esbelto y alargado y una trasera dinámica.
El C5 break tiene un mayor volumen, pero
mantiene la elegancia de la berlina. Así responde a las expectativas de una
clientela que exige estilo y una fuerte personalidad, en un vehículo con
volúmenes generosos, con más presencia y más espacio interior.

Fuente : www.citroen.es